martes, 26 de noviembre de 2013

En ese entonces


De vuelta al jardín pequeño donde bordaba en tu casa,
la timidez compartida: un beso tras la terraza.
Se pasa bajo la sombra, aquella sonrisa y deja,
una lágrima que hace las pases frente a tu reja.
Y me dicen que no estas y se aleja la abuelita
por el escalón que tanto de ti y de mi necesita.
Yo le imploro una visita para recordar que ha sido
de tu olor, pero mi amor, no le abre a un desconocido.
Me conformo con mirar el árbol desde la acera,
el paisaje sin nosotros tocándonos desespera.
Acecha la primavera, pero aquí está tan oscuro,
que el fantasma de tu rostro me hace sonreírle al muro
donde el amorcito puro de dos niños de primaria,
se convirtió en la amistad más bella y más necesaria.
Y yo la canción más agria hoy compongo en el contén,
donde tatuamos dos nombres… inseparables back then.

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