Hoy me acorde de ti, entre la melancolía de la vida y el cansancio de
esta noche, mi mente te trajo a cuenta en mis pensamientos abrumados y
congestionados en mi cabeza.
Me acorde de tu nombre y me dio tristeza recordarte y no saber que
decirte, no poder estar contigo para conversar de todo y nada, como
ayer, me dio tristeza no poder hablarte, no se por que.
Extraño aquellas largas conversaciones nocturnas que teníamos. Hecho
de menos tener siempre algo bueno que contarte, algo que provoque tu
risa, que te haga feliz y me haga sonreír al verte divertida solo de
tonterías.
No se que mas hacer, no siento nada en mi corazón y no puedo, al
menos por ahora, darte mas de mi persona para hacerte olvidar los malos
momentos que viviste, pero acá hay severas cicatrices en mi piel, y no
quiero verte, aunque me muera de ganas
por estar contigo otra vez.
No quiero que veas en mi piel las cicatrices que dejaron batallas
pasadas, derrotas sangrientas y dolorosas que quedaron impresas en mi
piel y en mi alma cansada.
Quisiera escribirte palabras llenas de luz y colores brillantes que
hagan saltar tu corazón de felicidad, pero no encuentro las emociones
apropiadas para pintarte imágenes que te hagan feliz que te hagan soñar
de alegría.
Esta noche me acorde de ti, y sentí miedo de estar perdiéndote
nuevamente, de que pensaras que no quiero saber nada de ti, si tan solo
supieras que no es así. Pero no quiero que veas la verdad, la realidad
que he vivido y las heridas que aun me están drenando la vida.
Hoy me acorde de tu rostro, pero no se si en verdad podre reconocerte al verte nuevamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario